martes, 28 de agosto de 2012

Ya viene el Sol


Un día cualquiera me levanté de la cama y de nuevo, me invadió ese sentimiento de soledad. No obstante, esta vez estaba conjugado con el dolor de su pérdida. En mi impecable memoria todavía quedan almacenados los recuerdos de esos momentos en los que convivimos felizmente.

Estoy convencido de que encontré lo que muchos denominan media naranja. Consiguió rápidamente llegar a mi corazón, traspasar esa armadura que nadie consiguió sin yo darme apenas cuenta.

No estoy seguro de lo que ocurrió para que esa historia acabase. Supongo que, como otros tantos procesos, tienden a tener un fin. Algunos de ellos, demasiado veloces, y siempre nos dejan con ganas de más.

Pasaron los meses, durante los cuales transcurrieron una serie de encuentros fortuitos y conversaciones irrelevantes, y muchos días de frío. Pero, puedo confesar, que cada vez que volvemos a ponernos en contacto, vuelvo a convertirme en un adolescente por unos minutos y sueño con tener otro instante de felicidad a tu lado.

¿Habrá algún reencuentro inesperado en noche azul? Es posible...

viernes, 17 de agosto de 2012

Sonorama


Desde tiempos remotos ha habido muchos soñadores en este planeta. Probablemente, el sueño que todos compartían era la existencia de algún lugar en el que hombres y mujeres pudieran convivir en paz.

Puedo sentirme, por tanto, orgulloso y privilegiado, de haber sido testigo de la existencia de ese lugar por un tiempo limitado. Ese lugar se encontraba en un parque de Aranda del Duero y fue detectado la semana pasada.


Realmente me cuesta expresar con vulgares palabras la increíble experiencia que he llegado a vivir. Sin duda, esta experiencia ha sido un punto de inflexión que ha conseguido olvidar las penas, y especialmente, recuperar la esperanza en la humanidad, algo que deseaba ansiosamente desde algo de tiempo atrás.


Para los futuros aventureros y lectores, si les veis por la calle, ¡dadles las gracias por ser tan maravillosos!, con un simple gesto son capaces de alegraros la vida y haceros sentir que los planetas se alinean de una manera perfecta, de tal manera que no sientes como el tiempo va avanzando, y te atrapan en una esfera de felicidad, de la que difícilmente puedes escapar.


¡Hasta  muy pronto camaradas!