lunes, 9 de abril de 2012

Son tiempos difíciles para los soñadores



¿Merece la pena seguir soñando despierto? ¿Llegará algún momento en el que los soñadores seremos afortunados? ¿Debemos renunciar a nuestros sueños y olvidar el poder de nuestra estrella?.

Quizá el proceso de maduración implica empezar a traer nuestra cabeza a este plano de realidad en el que nos toca vivir desde el firmamento, aceptar la realidad, soportar cada una de las estocadas que nos regalen y olvidar esos momentos en los que podíamos soñar o tratábamos de ser felices con las cosas que a la gran mayoría les resultarían insignificantes.

Parece ser que lo correcto es seguir todos los protocolos y caminos establecidos para alcanzar las metas que se supone que debemos conseguir. La originalidad, los sueños, y los cuentos con final feliz desaparecieron de los pensamientos de la sociedad.

Tan sólo nos queda volver cada tarde al suicidio universal si un día vemos que no logramos conservarlos...

3 comentarios:

  1. Es cierto que para poder hacer frente al peso de los días y avanzar es necesario mantener los pies en el suelo, pero si de vez en cuando no los despegamos de él y soñamos con lo más alto,no merece la pena seguir caminando.
    A veces no es tan difícil acariciar el cielo :)

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  2. Merece la pena seguir soñando siempre que cuidemos de precipitarnos; pero es inevitable: siempre querremos más, soñaremos más y subiremos a lo más alto. Y ya sabes lo que dicen de las caídas altas... que el golpe es más fuerte.

    Creo que es esencial perseguir algo como lo son los sueños, es la motivación que nos mueve a levantarnos cada día. Mientras, podemos guardar en lo mas profundo de nosotros nuestra estrella, para que nadie pueda robárnosla o romperla.

    Sí, la verdad es que madurar supone tener que aceptar muchas cosas y dejar atrás otras tantas, pero para eso estará nuestra estrella, para poder superar todo eso que nos venga por delante y por detrás.

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