lunes, 9 de abril de 2012

Son tiempos difíciles para los soñadores



¿Merece la pena seguir soñando despierto? ¿Llegará algún momento en el que los soñadores seremos afortunados? ¿Debemos renunciar a nuestros sueños y olvidar el poder de nuestra estrella?.

Quizá el proceso de maduración implica empezar a traer nuestra cabeza a este plano de realidad en el que nos toca vivir desde el firmamento, aceptar la realidad, soportar cada una de las estocadas que nos regalen y olvidar esos momentos en los que podíamos soñar o tratábamos de ser felices con las cosas que a la gran mayoría les resultarían insignificantes.

Parece ser que lo correcto es seguir todos los protocolos y caminos establecidos para alcanzar las metas que se supone que debemos conseguir. La originalidad, los sueños, y los cuentos con final feliz desaparecieron de los pensamientos de la sociedad.

Tan sólo nos queda volver cada tarde al suicidio universal si un día vemos que no logramos conservarlos...